Fragmento de Protágoras de Platón


“…los que llevan las enseñanzas por las ciudades, vendiéndolas y traficando con ellas, ante quien siempre está dispuesto a comprar, alaban todo lo que venden. Mas, probablemente, algunos de éstos, querido amigo, desconocen qué, de lo que venden, es provechoso o perjudicial para el alma; y lo mismo cabe decir de los que les compran, a no ser que alguno sea también, por casualidad, médico del alma. Por lo tanto, si eres entendido en cuál de estas mercancías es provechosa y cuál perjudicial, puedes ir seguro a comprar las enseñanzas a Protágoras o a cualquier otro.

Pero si no, procura, mi buen amigo, no arriesgar ni poner en peligro lo más preciado, pues mucho mayor riesgo se corre en la compra de enseñanzas que en la de alimentos. Porque quien compra comida o bebida al traficante o al comerciante puede transportar esto en otros recipientes y, depositándolo en casa, antes de proceder a beberlo o comerlo, puede llamar a un entendido para pedirle consejo sobre lo que es comestible o potable y lo que no, y en qué cantidad y cuándo; de modo que no se corre gran riesgo en la compra. Pero las enseñanzas no se pueden transportar en otro recipiente, sino que, una vez pagado su precio, necesariamente, el que adquiere una enseñanza marcha ya, llevándola en su propia alma, dañado o beneficiado.”




martes, 28 de junio de 2016

lunes, 20 de junio de 2016

jueves, 16 de junio de 2016

El Delta del Danubio.





Caludiu Simionov. IESO El Sueve. Arriondas.


martes, 24 de mayo de 2016

LAS FIESTAS DE SANTA RITA EN ARRIONDAS.



Estuve en la fiesta los tres días: sábado, domingo y lunes. Vine con la familia y lo pasé muy bien.

Me monté en “El Pulpo”. Es una atracción con ocho brazos que giran, suben y bajan bruscamente.


También me subí en los coches de choque. Tienen una banda de goma llena de aire que cuando se chocan rebotan sin peligro. Di cuatro viajes. Los viajes son más largos cuando no hay mucha gente y cuando hay mucha gente el viaje es más corto.

Me subí en un toro mecánico. Tiene una protección todo alrededor de “polispán”. Es muy difícil aguantar mucho. Yo estuve media hora.

 

Claudiu Simionov Ionut. IESO El Sueve. Arriondas.

martes, 17 de mayo de 2016

Un día de compras.



El sábado fui a Oviedo de compras con mi padre, mi tía y su novio.

Estuvimos en un centro comercial muy grande que se llama "Parque Principado". Visitamos varias tiendas pero no compramos nada.


Comimos en un chino con palillos. Yo comí angulas que me gustan mucho. En Rumanía las comía grandes: anguilas.


Después de comer volvimos a casa.

Claudiu Simionov Ionut. IESO El Sueve. Arriondas.

jueves, 12 de mayo de 2016

¿Quedamos?





DARSE CITA: Quedar con alguien.

CLAUDIU: Hola Dani ¿eres tú?

DANI: Sí, dime.

CALUDIU: ¿Mañana puedes venir a jugar al fútbol?

DANI: ¿Dónde?

CLAUDIU: En el campo de fútbol.

DANI: ¿Dónde queda el campo?

CLAUDIU: Está al lado del parque Concordia.

DANI: Vale ¿A qué hora quedamos?

CLAUDIU: A las tres ¿te va bien?

DANI: Prefiero un poco más tarde.

CLAUDIU: ¿Vale a las cuatro?

DANI: Sí, muy bien.


CLAUDIU: Hasta luego Dani.  Nos vemos a las cuatro.


Simionov Claudiu Ionut. IESO El Sueve. Arriondas.

viernes, 29 de abril de 2016

Pascua ortodoxa en Rumanía.



El 1º de mayo. La víspera, por la noche, es el primer día de la Pascua. Se acude a las iglesias a coger la “Luz de Jerusalén”.

 
Se puede llevar comida a la iglesia para que sea bendecida.

Se pintan huevos cocidos de color rojo. La costumbre es chocar  los huevos. Se hace el siguiente ritual: Una persona coge un huevo en la mano y otra persona coge otro que hace chocar con el primero mientras dice: “Hristos a inviat!“ A lo que el otro debe responder: “Adevarat a inviat!”.


Se hacen comidas tradicionales como “Sarmale, ciorba perisoare, etc.




Roberto Constantin. IES Rey Pelayo. Cangas de Onís.

martes, 26 de abril de 2016

SUPERSTICIONES: España y Rumanía.


Iguales:

Abrir paraguas en casa.
Cruzarse con un gato negro
Pasar bajo una escalera
Romper un espejo
Encontrar un trébol de 4 hojas
Encontrar una herradura

Diferentes:

(España)
Martes 13
Levantarse con pie izquierdo
Derramar la sal
Tocar madera

(Rumanía)
Viernes 13
Suerte al nombre de 7 letras (Claudiu)
Girar el sombrero antes de ponerlo
Señalar con el dedo La Luna trae mala suerte

Simionov Claudiu Ionut. IESO El Sueve.



martes, 5 de abril de 2016

Un día en la vida de Claudiu.


Me levanto a las ocho.


Tomo el desayuno a las ocho y media.

Paso seis horas en el instituto.

Salgo a las tres menos cinco.

Como a las tres y media.


Veo la tele una hora.

Me acuesto a las diez.


Claudiu Simionov Ionut. IESO El Sueve. Arriondas.




martes, 15 de marzo de 2016

Soy Claudiu.




Hola ¿qué tal? Me llamo Claudiu. Soy de Rumania. Tengo doce años. Vivo en Coviella (Arriondas).

Estudio en el instituto "El Sueve" secundaria obligatoria (1º ESO-B).


Me gusta el monopatín, la bici, jugar al pimpón, al tenis y al fútbol.

Me gusta comer almejas.

Claudiu Simionov. IESO El Sueve. Arriondas.

martes, 8 de marzo de 2016

Martisor.




Martisor y Baba Dochia se celebran los primeros días de marzo. Es la fiesta de la llegada de la primavera.

La costumbre es regalar a las chicas un “Martisor” y también un ramo de “ghiocel” que es una flor de primavera. El “Martisor” es un adorno que se pone en la solapa: Consiste en un lazo de hilo rojo y blanco que se lleva durante un mes. 


martes, 26 de enero de 2016

Los monstruos del gallinero.



Eran las doce de la noche en La Peña. La Peña es un pueblo del municipio de San Francisco de Macorís, capital de la provincia de Duarte, en República Dominicana. Yo estaba durmiendo en mi cama, solo en mi habitación. Hacía mucho calor porque las temperaturas allí no bajan de los veinte grados en todo el año. Sin embargo a mí me gusta arroparme.


La oscuridad era total cuando de  repente comencé a escuchar unos ruidos extraños procedentes de la ventana. Me acurruqué en una esquina de la cama tapado hasta la cabeza.  Muy asustado  intentaba escuchar aguzando el oído para identificar aquellos ruidos. Al cabo de un buen rato, no sé si por agotamiento o porque los ruidos cesaban, me quedaba dormido.

Este episodio se repitió varias noches seguidas. Pero aquella noche los ruidos eran cada vez más fuertes. Eran guturales como ronquidos de varios animales furiosos. Un fuerte escalofrío me recorrió al oír como una ráfaga de viento abría de golpe la ventana del cuarto. Continué bajo las sábanas paralizado, casi sin respiración. Imaginaba seres monstruosos agazapados al pie de mi ventana. No me moví hasta que fue de día. Luego no pude ver nada.

Al otro día celebramos en casa una cena cumpleaños en la galería con varios amigos y familiares. En un momento de la fiesta nocturna me acerqué a la parte de la casa donde estaba la ventana de mi cuarto. El corazón me dio un vuelco cuando, procedentes del gallinero de la vecina, comencé a escuchar los terrible ruidos que me habían horrorizado durante noches. Allí estaban los monstruos: Gallos y gallinas peleando en la oscuridad por un puesto para dormir en el palo más alto del gallinero.



 Josiel Gómez Vargas y Carlos Massé. IES Rey Pelayo. Cangas de Onís.